La Consulta Prenatal Pediátrica se ha convertido en un complemento necesario para el control del embarazo. Es esencial consultar al pediatra de manera temprana cuando se sospeche del mismo, con el propósito de prevenir riesgos y orientar a los futuros padres sobre la atención que debe tenerse durante las 40 semanas de duración. La intención es prestar los cuidados necesarios para lograr un embarazo saludable y tener niños sanos.